Cuando tu equipo copia tu energía (para bien y para mal)
- Mariana Fargas
- 5 sept 2025
- 2 Min. de lectura

Cómo el estado emocional de una líder se refleja en el clima laboral.
En liderazgo, las palabras importan. Las decisiones importan. Pero la energía con la que llegás cada día… importa igual o más. Sin darte cuenta, tu forma de estar —y no solo de actuar— se propaga por tu equipo. Esto no es intuición: es algo que la ciencia viene estudiando hace años.
El contagio emocional es real
Investigaciones en neurociencia social han demostrado que las personas sincronizan inconscientemente sus expresiones faciales, posturas y, lo más importante, sus emociones, con quienes las rodean. Y cuando la persona que tienen enfrente es su líder, este efecto se multiplica. Es lo que se conoce como “contagio emocional”.
Lo que pasa en positivo y en negativo
• En positivo: Una líder que afronta desafíos con calma transmite estabilidad, lo que permite que su equipo se concentre en buscar soluciones en lugar de entrar en pánico.
• En negativo: Un liderazgo marcado por la tensión y la urgencia constante termina instalando una cultura de estrés crónico, que erosiona la creatividad y la colaboración.
No se trata de fingir
Liderar con energía positiva no significa forzar una sonrisa todo el tiempo.
Significa ser consciente de tu estado interno y desarrollar herramientas para regularlo antes de entrar en contacto con tu equipo.
Algunas prácticas útiles:
• Hacer una pausa de un minuto para respirar antes de una reunión importante.
• Revisar tu lenguaje corporal y tu tono de voz.
• Preguntarte: “¿Qué necesito para estar presente de verdad?”
Conclusión
En el liderazgo, tu estado emocional no es solo tuyo: se vuelve parte del ADN de tu equipo. Cuidarlo no es un acto de egoísmo, es una responsabilidad colectiva. Porque cuando una líder se lidera a sí misma, está liderando mejor a todos los demás.



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